miércoles, 7 de junio de 2017

7 PICOS REQUENA. SUPERACIÓN

7 picos, 192 kilómetros, +3.295m positivos.

Esto era y es la marcha 7 Picos en Requena. Una marcha exigente, dura, pero también preciosa y divertida.

En principio tenía ganas de participar los meses anteriores, pero como no iba ningún compañero del Club Ciclista decidí no incluirla en mi calendario. Pero la misma semana hablé con Jose Rios y me dijo que si que iban; así que con las inscripciones ya cerradas puse la maquinaria en marcha para poder participar en esta espléndida marcha.

Finalmente, uno de mis compañeros de Lactatum me cedió la inscripción y pude cambiar de nombre la misma y poder participar.

Pero va la crónica. 5 de la mañana, desayuno, cargar bicicletas y desplazarnos a Requena. Nos vamos Jose, Edwin y yo. La verdad es que tenía ganas de probar mi ritmo crucero en la marcha, pero cuando Jose me dijo si la hacíamos los tres juntos, lo primero es que no me podía negar, y lo segundo es que sabía que iba a sufrir mucho más. Es una división por encima de la mía, pero también se agradece intentar que te expriman para poder estar más cerca de ellos.

Y como no antes de comenzar una pasadita a las piernas de la crema de calentamiento de Madform. Para mi primordial por el poco calentamiento que hay antes de una prueba de este tipo y por los altos ritmos a los que empiezas.

Y salimos. Difícil estar los tres juntos en esta zona, pero intentando tener siempre en vista a mis compañeros. Pero continúo sufriendo mucho en los inicios. Hasta que las piernas no se me ponen en el sitio sufro mucho. Y encima acelerón, frenazo, acelerón, frenazo... y así los 15-20 primeros kilómetros. Y es aquí donde veo que Jose y Edwin van un poco por delante, pero casi me alegro por que no me notaba muy bien.

En nada comenzamos el primer puerto, el alto del Negrete. Ya por fin empiezo a tener buenas sensaciones y me pongo a subir a mi ritmo, Edwin lo veo un poco por delante, pero decido seguir a mi ritmo, que esto es muy largo. En nada estamos arriba y a disfrutar de la bajada. Mola mucho, encima me encuentro más cómodo ahora bajando, y esto también se entrena. Pero lo más alucinante la bajada al embalse de Benagéber. Uf, valla descenso; pero siempre con precaución por que el tráfico estaba abierto.

Después de pasar por la presa tocaba el puerto de La Mataparda. Me encanta este puerto, ya que en todo momento se ve la carretera subiendo, pero sobretodo por las geniales vistas que tiene al pantano y a todas las montañas. Antes de coronar, en el primer avituallamiento, estaban esperándome Jose y Edwin. Madre mía, sabía que ahora me tocaba sufrir y de lo lindo. 

En nada, después de una rapidísmia bajada llegamos a pie del puerto del Remedio. Madre mía que puertaco. Decido subir a mi ritmo, por que al de ellos era imposible. Pero estoy disfrutando mucho de las subidas, no en vano llevamos casi toda la temporada entrenando desnivel. Y poco a poco hasta arriba, y desde allí ya tocaba afrontar los falsos llanos, subidas y la subida al puerto de Las Peñas de Dios. Aquí tocaba sufrir.

Y así fue, hacia arriba me costaba un poco seguirles, pero en llano y bajadas el ritmo a partir de aquí fue espectacular. Esta zona fue rapidísima, pero muy dura, y yo al menos sufrí de lo lindo para poder aguantar en el grupo. Pero algo esta cambiando en mi cabeza que cada vez estoy sabiendo sufrir más para poder aguantar en los momentos más duros.

Después de 30km de bajada muuuy rápida llegamos a pie de los tres últimos puertos que van consecutivos: Chulilla, Chera y Requena. Comenzaba un sofocante calor, pero era cuando mejor me estaba encontrando. De aquí hasta el final me encontré con muchas fuerzas y muy bien. Poco a poco subimos los tres puertos, y en el final hasta Requena me puse delante con la locomotora en marcha con muchísimas fuerzas y con ganas de más. Terminé mucho mejor de como había comenzado.

Me quedo muy satisfecho del rendimiento y saber que aún vamos a mejorar, y mucho, de cara a la Quebrantahuesos y las 24h de Cheste. 

Satisfecho de un trabajo bien hecho; y sobretodo por la compañía. Gracias Jose y Edwin, hicisteis que me superara.

miércoles, 17 de mayo de 2017

¿PERO NO VENÍAMOS A IR TRANQUILOS?. XVI TROBADA BTT L'ALCÚDIA 2017

Va, que vamos juntos y tranquilitos a hacer la marcha. Pero creo que me dijeron lo de tranquilito de casa a la salida, porque madre mía después. 

Pero tenía ganas. Siempre me ha gustado la marcha que organiza la Penya el Cuc en l'Alcúdia; además de porque conoces a la perfección los recorridos, por que es como si estuvieras en casa. Y también hay que destacar que es una marcha en la que cuidan mucho los detalles para que tengamos una buena experiencia, como fue el caso.

Este año como novedad no comenzábamos con la típica vuelta por dentro de la población. Y para mi es todo un éxito. La gente está muy nerviosa y va por todos los sitios, poniendo en peligro a todos los posibles vecinos que salgan a disfrutar del paso de los ciclistas. Así, después de saludar a todos los conocidos antes de la salida, nos ponemos bastante detrás y a esperar la cuenta atrás.
Y sorpresa; 3, 2, 1... y a topeeeeeee. Madreeeee, ¿pero no veníamos a ir tranquilos?. Pero suponía que era para coger posición cómoda. Pero nada, a topeeeeee. Y que dolor de piernas. Me hervían y dolían muchísimo; la salida del viernes se notaba. Así que a los pocos kilómetros me quedo del grupo dende iban mis compañeros Toni, Javi y Enrique. En todas las marchas me matan los ritmos tan altos en las salidas, no es lo mío, yo me va más bien el ritmo, aunque sea alto, pero constante y no tan explosivo.

Al principio de la primera triatlera me veo a Javi que había pinchado. Puf, que mala suerte. Pero me dice que tiene una avería y que continúe adelante que tengo a Enrique cerca. Cuanto disfrute en este trozo arriesgando un poco más que los otros días, ya que sabes que no va a venir nadie de cara. Así en poco llego a la altura de Enrique y ya le digo que a gas hasta el final, que Javi me había dicho que continuáramos.

Y de ahí hasta el final fue muuuuuy divertido. Las bajadas a tope disfrutando detrás de Enrique, y las subidas sufriendo y llegando al punto de que las piernas ya casi no podían más.

Pero me quedo con todo lo que me divertí y con el recorrido de 10 que pudimos disfrutar. Y el resultado es lo de menos pero también se agradece, entrando el 32 y 33 a meta, habiendo comenzado por la parte trasera de la salida.

Cada vez disfruto más de lo que hago. No me atrevo a decir que bicicleta me gusta más, si la de montaña o la de carretera; pero la verdad es que la de montaña tiene algo especial. Su dureza, su agilidad, su diversión, su sufrimiento, su incertidumbre, el tener que estar en todo momento concentrado al 100%. I love this game. Y si es en compañía mucho mejor.

Gracias por esperarme en tantos momentos Enrique, cuanto gas tienen esas piernas. Tenemos que hacer alguna prueba por etapas juntos.

Y, gracias y enhorabuena a todos los organizadores y miembros de la XVI Trobada Btt L'Alcúdia 2017. No os voy a dar nota, os voy a dar las GRACIAS por haberme dado una magnífica mañana cubriendo todas mis espectativas i disfrutando de lo que más me gusta, el deporte y la amistad.

miércoles, 10 de mayo de 2017

PARTICIPAR PARA DISFRUTAR. III TRIATLÓN OLÍMPICO DE XILXES


El pasado domingo volví a poner mi Polar V800 en modo triatlón en el Olímpico de Xilxes. Me encanta y me apasiona, pero en estos momentos no sólo es para mí el triatlón, si no que me gusta centrarme en todas las disciplinas que lo engloban también en individual.

Así, la decisión de ir no cambio ni un ápice la planificación de los grandes retos de la temporada. Y disfruté muchísimo más así; sabiendo que no estoy nadando, corriendo poco y que después de una durísima semana de entrenamientos con la bici me iban a pesar las piernas. Pero más disfrutaría de esta manera, ya que no tenía ninguna presión de reloj, ni de ritmos; sólo la presión de pasármelo bien de principio a fin.  
Pero valla principio. Encima que no estoy nadando mucho, el mar estaba muy picado. A los 200 metros de la misma estuve a punto de darme la vuelta. Menudo mareo llevaba, no me aclaraba y me daba todo vueltas. Pero decidí concentrarme en la respiración y hacer al menos una de las 2 vueltas que tenía el segmento. Lo pasé fatal, pero ya que estaba allí había que seguir. 2 vueltas en las que nos regalaron unos 500 metros de más. De los 1.500 metros pasamos a más de 2.000. Pero la verdad es que eso no me importa, cuanto más mejor. 

Después ya llego el segmento de la bicicleta. 40 kilómetros por delante sin drafting. El triatlón mola mucho más así. Me encontré bien, aunque notaba las piernas cansadas de la semana. Pero muy buen ritmo crucero pude meter durante todo el segmento, disfrutando sobretodo en llano, donde pude ir rápido, en las subidas las piernas me pedían un poco más de relax, y se lo dí. Un fantástico recorrido con subidas, bajadas, curvas... muy seguro y también ameno; me gusto.

Y después ya tocaba terminar con los 10km corriendo. Desastre, un mal de tripa que no me dejaba coger ritmo ni correr. Fatal durante los 10km, pero decidí no parar. No era lo correcto y lo sabía, pero como no me importaba el tiempo me centre en entrenar a mi mente para que en los malos momentos se concentrara aún más ante los problemas. Me gusto la decisión por que me ayudará en mucho en mi futuro. Hay momentos en los que no debes parar, y la concentración es lo más importante. Y la verdad, también me permitió acabar muy bien, ya que no forcé nada las piernas en la carrera a pie. 

Este año tengo ganas de disfrutar otra vez del triatlón en todas sus distancias, pero también de no darle importancia, participar para disfrutar; los grandes objetivos los tengo por otros lugares.


martes, 9 de mayo de 2017

HAZLO POR ELLOS


SI NO LO HACES POR MÍ, HAZLO POR ELLOS. NECESITAN UN PADRE y         NO PERDER TAMBIÉN SU VIDA.

Soy ciclista y casi a diario la utilizo. Me gusta, me divierte y me ayuda. 


Pero cada vez tengo más miedo. Miedo de no volver, de no regresar a casa.

Es lo que más me quita el sueño desde que tengo hijos. Quiero estar para cuidarlos, para ayudarles, para ponerles mi hombro, reír con ellos y también llorar. Quiero verles crecer.

Pero sobretodo querría despedirme de ellos si algún día me pasara algo. Querría que entendieran por que su padre hacia ciclismo, porque se esforzaba y porque intentaba ser feliz.

Se que nunca lo entenderían, me preocupa cual sería su vida a partir de ese momento. Pero peques, os quiero y os querré siempre. Espero estar siempre a vuestro lado y que todos los conductores respeten a vuestro padre. Respetándome a mí, sobretodo os respetaran a vosotros, y no truncarán también vuestras vidas.

Esta claro que nuestro tiempo es finito, pero no nos merecemos que nadie nos lo quite. Y NO, si alguna vez perdiera mi vida sobre la bicicleta no habría sido haciendo lo que quiero y más me gusta, NO. Lo que quiero es estar con nis hijos, con mi mujer, con mi familia y con mis amigos. Quiero vivir, amo la vida.

Estos días están siendo muy nefastos para toda la familia ciclista, pero también para todos los usuarios de las carreteras. NO puede ser que nos quiten la vida. Y han sido compañeros ciclistas como hubieran podido ser una familia como la mía que vamos con el coche.

Debemos de parar ya esta lacra, debemos de para de truncar vidas, debemos de respetarnos. Y si a algún conductor le molesto por la carretera, por favor, antes de NO respetarme me pitas, yo me tiro al arcén, pero NO me dejes tirado en la cuneta.

Desde aquí mi más sentido pésame a todas las familias de los compañeros que ya no están con nosotros. Nos han quitado a todos una parte de nuestra vida; pero sobretodo nos están quitando el saber si volveremos a casa.

Esta canción me hizo reflexionar en su día. Y cada vez que la escucho me hace reflexionar mucho. Os animo a escucharla mientras leéis la letra y que "Se encienda nuestra luz".


Yo no siento nada 
pero presiento que a chorros se escapa 
la magia de mi alma gastada. 
ella en la calle tirada, 
algunas sirenas lejanas 
que suenan en la noche olvidada 
veloz caballo de acero 
tu gasolina, mi sangre y su cuerpo 
se mezclaron en el suelo, 
el gris de la carretera 
dibujando su melena 

Y la luz se le apago 
y su voz se le apago 
se le apago la luz temblo 
y no llega la camilla 
luche buscando una salida 
para ir a escuchar su corazon 
con las manos confundidas 
no me mantengo en pie, no llego 
hasta la niña de mi vida ... ohohoho! 

No... porque no habla no entiendo 
hace un momento me iba diciendo 
no corras tanto que tengo miedo 
la ambulancia volaba 
entre la vida y la muerte pensaba 
que hechaba tanto de menos su casa 
amarga risa en la cama 
imagina que es una diana 
con todas esas agujas clavadas 
bromea sobre su suerte 
le hace sentirse mas fuerte 
entre la vida y la muerte 
se piensa tan diferente 

Y la luz se le apago 
y su voz se le apago 
se le apago la luz temblo 
le cerraron las cortinas 
y escucho pasar la vida 
y el suave latido en corazon 
la indirecta comprendida 
una torpe despedida de... 
la niña de su vida.

jueves, 4 de mayo de 2017

12h MADFORM. SEGUIMOS APRENDIENDO

Que difícil y complicado es afrontar este tipo de pruebas en la categoría SOLO, por que sabes que en cuando algo no valla como esperas cada una de las vueltas se van a hacer eternas.

Pero también es gratificante a la vez. Les debía una visita a los compañeros de MADFORM en las 24h Madform Bicircuit que organizan en el Circuit de Catalunya-Barcelona en Montmeló; pero las 24h aún me quedaban lejos para como estoy ahora mismo. Pero como tenía que ir, al menos me inscribí en la categoría de 12 horas. Y no tengo más que palabras de agradecimiento para Miguel Angel, Marc y Victor por hacerme sentir uno más de la familia Madform.

Además, estaba super bien acompañado con Óscar, Salva, Toni, Heliodoro y Luciano (junto con su hijo) que también participaron, pero en la categoría equipo de 6 en las 24h.

Impactante. Salir a la recta de Montmeló por el box es alucinante, viendo toda la inmensa grada delante de ti. Pero también por contra, sólo puedes ver el paso de los corredores, al contrario de en Xest que casi puedes seguir a los participantes durante el 100% del recorrido.

Pero poco duró para mí el principio de las 24h. Ver la salida a las 12:00h, comer, y dirección al hotel para poder descansar toda la tarde. Es lo que menos me gusta de ir en solitario, por que estas todo el día solo y sin compartir estas magníficas experiencias de convivencia que hay en una prueba de estas características. A las 20:00h vuelta al circuito, cenar y ya prepararse, ya que nuestra salida era a las 00:00h.

Muy buen rato antes de la salida charlando con Miguel Ángel y Victor. Mucha tranquilidad pero sobretodo también ganas de comenzar.

5, 4, 3, 2, 1... Y salida rapidito a ver que tal. Uno de los participantes de DUO salió a tope, y yo detrás jajajaja, pero me controlé que quedaba mucho. Pero valla tela. Unas primeras horas en las que los otros compañeros de SOLO no paraban de atacar e intentar escaparse. Pero la táctica para este tipo de carreras esta clara, siempre a rueda y salir a todos los ataques. Pero estábamos desgastando mucho y iba a ser una prueba por eliminación. Y ya se nos fue de la mano cuando nos cogimos con el grupo más rápido de corredores. Madre mía. Esto si que fue duro, y había que intentar aguantar el máximo posible para ver quien se descolgaba antes. Ataques, más ataques, ritmos a tope... Cuantas veces paso por mi cabeza el relajarme y ir a mi ritmo. Pero no era el día, me tocaba sufrir e intentar aguantar al máximo con el grupo como no había hecho nunca.

Y al final después de unas 4 horas, en el calentón épico que decía Valentí Sanjuan (podeís ver en su vídeo), se descolgaron ya los compañeros de SOLO. Pero esto no quiere decir que te puedas relajar, si no que ahora tocaba apretar más los dientes, si cabe, y aguantar con el grupo para sacarles vuelta. Pero se hacía muuuuy largo el doblarles. Poco a poco aguante hasta que ya le llevaba 3 vueltas al segundo. A partir de aquí se trataba de jugar con la ventaja. Pero a las 6 horas de carrera ya tuve que parar por un pis stop. Pero rápido para poder seguir y no perder vuelta.

Y todo siguió igual hasta que paré a cambiar las gafas a las casi 8 horas de carrera. Y allí me encuentro a Óscar y Heliodoro gritándome y con una cara de felicidad que no cabían dentro de sí:

- Le llevas 8 vueltas al segundo (me dice Óscar).

Madre mía, y yo pensando que eran 3. ¿Y que son 8 vueltas en Montmeló?, pues poco más de 37 kilómetros. Así que de ahí hasta el final de carrera ya decidí bajar el ritmo y controlar, aunque no estuve tranquilo hasta que falto 1 hora y 15 min para terminar las 12h; ahí ya sabía que pasase lo que pasase ya terminaba el primero.

Me quedo contento por el resultado final, pero sobre todo por todos los errores que cometí otra vez; y además errores graves. Pero todos ellos me servirán para mejorar, aprendiendo de todos ellos para en la próxima prueba llegar más lejos y más rápido.

Ah, y objetivo no cumplido. Programé mi Polar V800 para realizar 350km que no conseguí. Durante más de la mitad de carrera si que estuve por encima de esa distancia, pero el circuito de Montmeló me puso en el sitio.

miércoles, 12 de abril de 2017

REINICIAMOS


Muchos meses han pasado desde la última entrada en el Blog; pero es que como siempre digo la gestión del tiempo es muy difícil e importante.

Durante la preparación del Ultraman fueron de 3 a 5 horas casi todos los días entrenando; y esto con tres niños y trabajando es muy complicado de gestionar. Pero lo más difícil ha sido después el poder gestionarlo. Tengo claro que lo primero son mis hijos y mi familia, y después de tantos meses de preparación también les debía todo este tiempo.

Pero no han sido meses sin entrenamiento, si no al contrario. Aunque de lo que más orgulloso estoy ha sido de los reconocimientos que he recibido a principios de año.

La primera Gala fue la de Yosoynoticia.es; en la que tuve el honor de estar junto con los deportistas más importantes de la Comunidad Valenciana, y siendo uno de los protagonistas. En ella destacaron mi superación personal y la solidaridad en cada uno de los retos que afronto.

Y la segunda gala aún tuve más ilusión si cabe. "Deportista más combativo de la Comunidad Valenciana", siendo premiado por el jurado y por la votación popular. En esta ocasión estuve nominado en cuatro categorías para los premios de Sense Límits Aventura; habiendo tenido en las dos ediciones un total de 7 nominaciones. Un año de mucho esfuerzo que me llevó a conseguir este galardón que poseeré con tanto cariño para siempre.

Pero lo mejor de todos estos actos fue que mis tres peques estuvieron allí acompañándome. Se que aún es pronto para que sepan lo que hace su padre, pero estoy seguro que en un futuro valoraran mucho el esfuerzo, la pasión, dedicación y sacrificio que cuesta llegar a conseguir estos galardones.

Al menos es lo que intento, transmitirles todos los valores que implican la practica deportiva que les ayudaran a llegar mucho más lejos en sus vidas. Aunque mi meta para ellos es que sean felices como es su padre.

Pronto vienen ya los grandes retos de la temporada, y en estos próximos dos meses se van a concentrar sueños que voy a vivir. Mucho sudor me viene por delante, mucho dolor, muchos malos momentos... pero todos ellos son los que me hacen feliz y los que me hacen ser yo.

El #runnersolidario #ciclistasolidario y #nadadorsolidario vuelve a la palestra.

martes, 22 de noviembre de 2016

ULTRAMAN TOROMAN. DAY 3. SEGUIR LA LÍNEA

Y después de un segundo día al límite, llegó la hora de poder cumplir mi sueño de ser Ultraman, aunque tenía mucho camino por delante y una dura jornada en la que tenía que afrontar 84km, una doble maratón, y encima por la montaña.

Pero mi cabeza me decía que ya lo tenía y que todo dependía de mí, no podía ni debía pasar nada, lo tenía en mis piernas, pero sobretodo en mi cabeza y en mi corazón. Aunque al final aún se hizo una larga jornada.

Sorprendéntemente, para mí, el cuerpo se encontraba al 100%. La verdad es que la recuperación de los dos días anteriores fué perfecta. Claro que ya se encargaron de ella el míster Ruben Gadea con la bañera llena de hielo y las cremas de MADFORM. 

Pero llegó el momento. Y le tocó el momento a mi PolarV800, parece mentira pero la mayor parte del éxito de terminar el Ultraman fué de él. Lo primero que hice antes de comenzar fue configurarlo para que me guiara. La táctica la teníamos clara, la primera maratón era la más dura y la teníamos que intentar hacer en 5 horas, así nos reservábamos 7 horas por si pasaba algo en la segunda maratón.

Espectacular el PolarV800 para esto, muchas gracias Oscar por todo tu apoyo, esto fué gracias a tí. Y estos fueron los pasos a seguir con el PolarV800 para que posteriormente me guiara:

  1. Ir a la pantalla de Favoritos y seleccionar Ritmo de carrera.
  2. Ajustar objetivo de distancia a 84,2km.
  3. Ajustar objetivo de tiempo a 12 horas, 12:00:00.
  4. Ya él me dice Ritmo de carrera ajustado a 8:33min/km para 84,2km.
Y en este punto ya le das a comenzar el ejercicio y te sale la pantalla con el tiempo que vas por delante, o por detrás; el ritmo que debes llevar para llegar en tiempo; la distancia que te queda; el ritmo actual y las pulsaciones.

Todo apunto para comenzar, y en tres, dos, uno... Madre mía, como tenemos la cabeza para afrontar 84km después de todo lo que llevamos. Pero comenzamos con mucha ilusión de terminar la faena. Y que necesaria es la concentración. Ya desde el principio salimos todos charlando, pero cada cual a su ritmo, cada cual tiene el suyo y cuando antes estés en el tuyo mejor.

Así a los pocos kilómetros ya voy en mi mundo y en mi carrera, y excelentemente acompañado por Jose Severí que me acompañará con la btt durante todo el recorrido avituallándome y controlando toda la alimentación que me hiciera falta durante todo el recorrido.

El principio era fácil y lo cogimos a buen ritmo, pero la verdad es que era una zona que no me gustaba para como corro, una continua subida, en la que apenas subes, pero sobretodo con largas rectas por campos de algodón y con poco de paisaje para disfrutar. Pero como era el principio y la ilusión estaba a tope se hizo llevadera, encima el Polar me iba dando tiempo de margen muy rápido que luego podría utilizar cuando las cosas fueran peor.

En el km 15,5 ya nos encontramos en el primer avituallamiento y con Rubén, que iba con el coche a los puntos marcados por la organización. El ritmo que llevaba era el adecuado, pero todo era hacia arriba aunque no acumulabas metros positivos. Era una pendiente muy pequeña que sabía que me iba a desgastar mucho y que por el transcurso del día sabía que lo pagaría.

Comenzamos con muchas ganas después de Burguillos, y me encontraba genial. Al salir del pueblo había una subida muy larga y constante, pero mis piernas aún me permitieron subirla toda corriendo. Me encontraba muy bien y tenía que disfrutar del camino. En esta zona también nos adelantaban los participantes en la marcha con la bicicleta de montaña del Toroman, y la verdad es que se agradecía y mucho los ánimos; siempre te dan un plus. pronto nos adentramos en una Dehesa que por fin me hizo disfrutar del paisaje, pero era una zona más dura y ya comenzaba a exigirnos mucho más. La disfrute, incluso adelantando a participantes de la marcha de btt, pero sobretodo por un trocito en el cual estuvimos corriendo entre los toros, aunque no estaban cerca del todo.

Y sin darnos cuenta ya estábamos bajando hacia Castilblanco de los Arroyos, siguiente punto de control, ya con casi 30km en nuestras piernas, y donde comenzaríamos un camino de ida y vuelta a la Ermita de San Benito Abad.

Sobre el mapa pensaba que era más corto, pero pronto nos dijeron que teníamos 12km de ida y 12km de vuelta. Durante todo este tramo estaría acompañado también por Rubén, que vendría conmigo acompañándome. 

Lo comencé con ganas, pero pronto vi que mi cabeza se iba a bajo. Unas enormes rectas, ni subías, ni bajabas, pero siempre te estaba exigiendo, y encima un camino amplio, con muchíiiiisimos coches levantando polvo, y sin ninguna sombra. A partir de aquí sabía que iba a comenzar mi particular infierno. 

Pero lo mejor es que llegamos a la primera maratón con el tiempo que queríamos, sólo con unos 4 minutos por encima de las 5 horas, lo que me iba a permitir disponer de 7 horas para la segunda parte.

Pero hacía mucho calor, la llegada a la ermita fue terrible, pero la vuelta iba a ser más, sabiendo todo lo que me quedaba y con la cabeza baja. Fué una parte durísima, y fui tirando del reloj para saber como debía ir. Pero mi cuerpo en muchos momentos ya no quería, me pedía parar, me pedía descansar, ya lo tenía bien... Pero mi cabeza sabía que esto no terminaba aquí.

A mitad de camino de vuelta necesité parar un instante, necesitaba refrigerar mi cuerpo por el enorme calor, sentarme a la sombra, y sobretodo despejar mi mente para continuar.

Pero como todo tiene su fín, y con mucho esfuerzo, nos acercábamos otra vez a Castilblanco de los Arroyos, al que me acerqué comiéndome unos macarrones en papel de plata que me supieron a caviar. Y allí estaban mis hijos, mi mujer y mi madre. No podía esconder mi cansancio, pero en todo momento me dieron ánimos para seguir. Nos quedaban 30km, valla locura, pero el camino seguía y teníamos que llegar.

Y ahora venía de lo más bonito del recorrido y que tanto disfrute en sentido contrario dos días antes con la btt, el tramo del Camino de Santiago. Pero que va, mi cuerpo no estaba mal, pero mis piernas ya habían dicho basta. Ya no tenía zancada, ya no querían seguir, el calor estaba haciendo mucha mella en mis piernas... Pero cuando peor estás es cuando más cabeza tienes que tener. "Levántate y anda" dijo Lázaro, y eso hice; levantar mi cabeza, andar, caminar y correr. El V800 aún me decía que tenía más de 45 minutos de margen, por lo que en todo momento sabía que excepto sorpresa llegaba. Pero no sólo caminando iba a poder hacerlo, así que la penitencia continúo hasta el final.

Disfruté, y más sufrí esta zona del Camino de Santiago, pero más tarde que pronto llegué al siguiente punto de control donde volvía a estar mi familia y Rubén, este ya sería el último avituallamiento, pero aún estaría a más de 15km de cumplir mi objetivo.

Ya estaba roto, no podía más, pero no lo podía decir, solo yo se lo que estaba pasando... cuando tu cuerpo puede, pero tus piernas dicen basta es muy duro. Pero con las pilas cargadas volví a afrontar la parte final. Sabía que llegaba, por tanto decidí caminar 200m y correr 300m hasta meta. Fue un infierno sicológicamente, sobretodo cada vez que empiezas a correr, pero sabía que de esta forma llegaba en tiempo y no iba a sacrificar a mi cuerpo a una mayor tortura; de esta forma sabía que iba a acabar bien y que mi recuperación sería más pronto.

Que duro fue el final, y encima el Polar diciéndome que cada vez tenía menos margen. A falta de 6km pasamos por Álcala del Río. Valla paso más duro por la ciudad, y a la salida estaba Rubén preocupado por si nos quedábamos fuera. "Tranquilo Rubén, lo tengo todo controlado", y era la verdad, lo tenía controlado, pero el margen estaba bajando de los 20 minutos.

Así, seguí con mi táctica hasta meta. Faltaban pocos kilómetros y no veía la Rinconada, todo era preguntarle a Jose y me decía que estábamos llegando, yo veía el pueblo cada vez más lejos, tenía reservas dentro por si pasaba algo, pero castigaría al extremo mi cuerpo. Pero es que me estaba equivocando de pueblo y de pronto apareció en una larga recta delante de mí. 

Ya cayendo la noche y Rubén que venía de cara a buscarnos, ya estaba, ya lo tenía, faltaban minutos para llegar... terminamos el camino de tierra... terminamos un trocito de carretera y llegamos al pueblo. Ahí le dije a Rubén que ya no quería correr, sólo quería caminar y llegar, no quería dar una zancada más corriendo. Y Rubén como durante estos tres días me dijo que no me preocupara, que ya lo teníamos, que lo estábamos e íbamos a conseguir.

Y a 500 metros de meta ya no puede aguantar más. Intenté aguantar, pero lloré y lloré, y mucho. Había sufrido mucho, se que muchos estaban sufriendo por mí desde la distancia, mi familia me había apoyado al máximo, mis amigos, mi entrenador, mi nutricionista... y estaba consiguiendo un sueño de hacía muchos años y por el que había peleado mucho.

Pero no quería entrar a meta, no quería que acabara, esto había sido muy largo pero quería seguir dentro de lo que es un Ultraman. Pero allí estaban mis hijos y mi mujer para acompañarme en esa recta final, mi madre a un lado llorando y Rubén y Jose detrás de mi cuidándome y vigilándome como lo habían hecho durante estos tres intensos días.

No son momentos que se puedan describir con palabras. Cuando te has esforzado al máximo, cuando has intentado dar todo lo que tienes dentro, cuando te has sacrificado tanto durante meses.. sabiendo que nos has descuidado tu trabajo, pero que sobretodo no has dejado de lado a lo más importante en tu vida que es tu familia. 

Pero lo conseguí. Crucé la meta. Crucé una línea, pero más que de final, de punto y seguido. El Ultraman me ha marcado mucho, al igual que me marco el Camino de Santiago cuando lo hice hace muchos años. Mi flecha no finaliza aquí, mi flecha sigue el camino, que no se donde me llevará, ni se donde estará su fín. Pero mi vida seguirá su camino y intentaré transcurrir por él buscando cada día ser más feliz.

No me gusta el final, me gusta el camino, por eso cada vez me pongo más triste cuando se acaban las cosas. Pero lo que no acaba aún es mi vida y voy a seguir dando lo mejor de mí.